¿FRACKING AMENAZA A LA PROVINCIA DE SUMAPAZ?

Investigación de Octubre

Introducción

En los últimos años las reservas de hidrocarburos en Colombia se han ido reduciendo poco a poco. En la actualidad el país cuenta con un total de 1.958 millones de barriles, que son el equivalente a 6,2 años de consumo de petróleo, mientras que por el lado del gas natural queda un total de 3.782 giga pies cúbicos que representa un total de 9,8 años. Pese a esto, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), ha reconocido que el país tiene diferentes zonas con gran potencial para la exploración y producción de hidrocarburos en yacimientos no convencionales, es decir fracking, hecho que ayudaría a aumentar las reservas que se tienen hasta el momento.

Según líderes del gremio, aplicar esta técnica dentro del país ayudaría a garantizar la seguridad energética, ya que en caso de no producir la cantidad de hidrocarburos que se demanda, Colombia estaría obligada a importar estos recursos.

Francisco José  Lloreda, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), llegó a decir que “las estadísticas muestran que los países que han desarrollado sus yacimientos no convencionales mejoran sus índices económicos y de calidad de vida y los de las comunidades donde se adelantan estos proyectos, por eso consideramos que Colombia se merece la oportunidad de desarrollar estos recursos (…) Así mismo, generaría recursos fiscales al país que servirían para apalancar programas de inversión del Gobierno Nacional, además de un impulso a la generación de empleo, los encadenamientos productivos y el crecimiento económico regional”. [1]

Sin embargo, esta técnica resulta tener impactos negativos sobre el medio ambiente y comunidades según se ha logrado evidenciar mediante estudios realizados en países en donde se encuentra aprobada y reglamentada, razón por la cual diferentes comunidades y organizaciones se han opuesto a los proyectos de yacimientos no convencionales, especialmente en zonas que, por sus características e importancia en el medio ambiente, pueden llegar a ser vulneradas.

Crudo Transparente presenta la siguiente investigación en donde se hace un análisis de la polémica técnica del fracking y la problemática que esta podría llevar a la Provincia de Sumapaz, ubicada en Cundinamarca, en caso de que sea aprobada en el país y los bloques que se encuentran en esta zona entren en etapa de exploración y/o producción.

¿Qué es el fracking?

El fracking, también conocido como fracturación hidráulica, es una técnica que tiene como fin la extracción de petróleo y gas natural de yacimientos no convencionales, es decir, de aquellas rocas ubicadas en el subsuelo cuya permeabilidad no permiten la extracción de los hidrocarburos por los métodos convencionales.

El desarrollo de esta técnica consiste en la perforación vertical del pozo, que puede llegar a los 5km de profundidad, hasta alcanzar la roca que contiene el petróleo o el gas. Después de esto se realizan una serie de perforaciones horizontales en la roca, para luego introducir agua a presión mezclada con químicos y arena que posibilitan la fracturación de estas, permitiendo así la liberación del hidrocarburo. [2]

Diferentes países como Francia, Alemania y Bulgaria han prohibido el fracking por ser una técnica invasiva con el medio ambiente. Hasta el momento diversos estudios han destacado las siguientes como principales problemáticas:

  • Impactos en la salud: Diferentes expertos aseguran que por lo menos el 25% de las sustancias utilizadas en las distintas mezclas de perforación pueden causar cáncer y mutaciones, 37% afectar al sistema endocrino, 40% provocar alergias y 50% dañar el sistema nervioso. Al mismo tiempo, los riesgos laborales y los niveles de toxicidad de estas sustancias aumentan el riesgo de la vida y la salud de los trabajadores de la industria. [3]
  • Sismicidad: Durante el proceso de fracturación hidráulica se presuriza el subsuelo de manera constante. Tal esfuerzo puede llegar a causar desplazamientos de fallas subterráneas, provocando terremotos. Así se ha demostrado en aquellos lugares donde esta técnica está más avanzada, por el aumento de sismicidad desde su puesta en práctica, como fue el caso de Lancashire, Reino Unido. [4]
  • Contaminación del agua: En el momento que se fractura el suelo se corre el riesgo de que alguna de las perforaciones llegue a una fuente hídrica y contamine el agua con los fluidos de fracturación. También se da la posibilidad de que la perforación se conecte con un pozo antiguo y contamine acuíferos o la superficie. [5]
  • Contaminación del aire: Durante el proceso de fracturación se requieren una gran cantidad de químicos, que en muchos casos resultan ser volátiles. Lo mismo sucede en la etapa de producción del gas, en donde se hace necesario el uso de químicos para acondicionar el hidrocarburo para después inyectarlo en el gasoducto. Estos compuestos llegan a la atmósfera generando ozono, benceno, tolueno, xileno, entre otros contaminantes. [6]

Fracking en Colombia

En Colombia son muchos los argumentos a favor y en contra de la implementación del fracking que han generado un debate nacional sobre el tema. Todo inició en el 2012, cuando la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) realizó una subasta de bloques en donde fueron incluidos 6 de Yacimientos No Convencionales, sin tener una normatividad que permitiera desarrollarlos.

En 2015 la ANH suscribió un contrato de exploración y explotación de yacimientos no convencionales con la empresa ConocoPhillips, que fue cedido por la Shell, para llevarlo a cabo en San Martín, Cesar, siendo este uno de los casos más conocidos por la opinión pública y una de las principales motivaciones para presentar el proyecto de ley.

El interés principal que tiene el gobierno con la implementación de esta práctica es disminuir el factor de incertidumbre que genera el desabastecimiento, entendiendo esto como la incapacidad de producir petróleo para satisfacer la demanda del recurso.  

En abril del 2018 Ecopetrol realizó un anuncio que dio esperanzas de vida al sector petrolero del país. Contando con el 95% de las reservas que tiene el país, la estatal petrolera cerró el 2017 con 1.659 millones de barriles de crudo para un total de 7 años de reservas. [7]

A pesar de esto, en los últimos años el sector petrolero se ha enfrentado a uno de los momentos más difíciles debido a la fuerte caída de los precios del crudo a nivel internacional en el 2014, dejando grandes consecuencias para el país.

La primera de estas es la inflación, es decir, el aumento de los precios, no solo en los productos relacionados con el crudo, sino en todos aquellos que son importados, ya que, al disminuir el precio del barril, aumentó el valor del dólar porque el país no recibió la misma cantidad de divisas.

Por otro lado, está la disminución de empleos en el país, principalmente en zonas como Meta, Arauca, Putumayo y Norte de Santander, en donde la principal fuente de ingresos es la extracción de petróleo, y al tener menos demanda, se requería de menos personal para trabajar en el sector. 

Otra consecuencia notoria fue la desaceleración del crecimiento económico del país. Para el período comprendido entre 2012 y 2014 el (Producto Interno Bruto) PIB aumentó en un 4%, pero como consecuencia de la disminución de exportaciones de crudo por la caída de su precio, en 2017 el PIB logró un aumento de tan solo el 1,8%. [8]

En la actualidad, el petróleo y sus derivados representan el 48,7% de las exportaciones, lo que convierte a esta actividad en la fuente principal de divisas para la economía. Sin embargo, sabemos que el mejor pronóstico que se le da a Colombia es de 6,2 años de reservas, y de ahí en adelante se tendría que importar la cantidad de barriles que consume el país y sustituir los US$14.002.908 que generan estas exportaciones.

Con lo dicho hasta el momento no se puede negar que el sector petrolero es una pieza fundamental en la economía del país, por tanto, no se puede dejar de lado el tema tributario. 

El régimen fiscal es un instrumento que permite administrar los recursos que provienen del subsuelo, con el objetivo de aumentar los ingresos para el país. Por medio de normas, leyes, impuestos y contratos el Estado optimiza y administra las ganancias de la explotación de hidrocarburos. [9]

En Colombia el porcentaje de ganancias de un proyecto petrolero con las que se queda el Estado a través de los gravámenes cobrados a las compañías oscila entre el 40% y el 59%. Mientras que las ganancias con la que se queda el Estado por medio de los dividendos generados por Ecopetrol, es del 96% aproximadamente. Con el régimen tributario actual, para el año 2013, la recaudación por regalías e impuestos representó el 20% del total, mostrando una alta dependencia del país a la renta petrolera. [10]

Estos recursos provenientes de la industria petrolera son usados en su mayoría en la inversión del Estado con el fin de aumentar la competitividad por medio de la mejora de vías y de servicios como la salud, educación y subsidios.

Los ingresos del Gobierno nacional entre el 2013 y 2015 se redujeron en un 63,7% como se muestra en la siguiente tabla.

Ingresos de Capital de Gobierno Central (Billones de $)

Fuente: Contraloría General de la República

Este comportamiento puede ser justificado por la caída de precios del petróleo que empezó en 2014, y a su vez demuestra lo inestable que resulta la industria petrolera y la dependencia que tiene hasta el momento la economía colombiana en el sector.

Entre las principales consecuencias de un desabastecimiento en el país está la disminución considerable de los ingresos provenientes de la inversión extranjera, sin potencial en hidrocarburos las empresas perderían por completo el interés en Colombia. Los recursos asignados a las regalías desaparecerían, y con ellas gran parte de los recursos destinados para satisfacer las necesidades básicas de municipios y departamentos como la educación, salud, agua potable, entre otros. La estatal petrolera, Ecopetrol, no generaría utilidades, el Presupuesto General de la Nación disminuiría y el Plan Nacional de Desarrollo no se podría cumplir en su totalidad. 

Hasta el momento no hay una salida para evitar estos problemas. Colombia no cuenta con un producto o servicio que pueda soportar los ingresos que se perdería en caso de enfrentarse a un desabastecimiento; cuando se vio la oportunidad de un crecimiento económico gracias a las industrias extractivas, el país dejó de lado sectores importantes como el agro. La reactivación del sector primario podría llegar a ser una solución viable a largo plazo, lo que sigue siendo una preocupación ya que el desabastecimiento resulta ser un riesgo latente en el país y el fracking parece ser una salida.

Provincia de Sumapaz

La provincia Sumapaz, localizada en el costado sur de Cundinamarca, representa el 8% del área total del departamento. Es la sexta provincia en extensión territorial con 1.808 km2. Está conformada por 10 municipios: Arbeláez, Cabrera, Fusagasugá, Granada, Pandi, Pasca, San Bernardo, Silvania, Tibacuy y Venecia. Limita por el norte con las provincias de Tequendama y Soacha, por el sur con el Departamento del Tolima, por el oriente con la ciudad de Bogotá, D.C., y por el occidente con la provincia Alto Magdalena. Teniendo en cuenta el Censo general realizado en 2005, la población total de la provincia Sumapaz es de 181.254 habitantes. [11]

En cuanto a los sectores productivos de la provincia encontramos que, comparada con el resto del departamento, Sumapaz tiene el 5,6% de las hectáreas destinadas para la agricultura en el departamento; los cultivos más importantes para esta zona del país fueron café, arveja, papa, mora, gulupa, uchuva y fríjol. [12]

Así mismo, cuenta con una población bovina de 43.669 cabezas, hecho que la llevó a ocupar el sexto puesto entre las quince provincias del departamento. La mayor producción de ganado bovino se encontró en los municipios de Fusagasugá, Silvania y Pasca. Por otro lado, y según el censo general de 2005, Sumpaz llegó a tener 22.999 cabezas de ganado porcino y ocupó el segundo puesto del departamento en donde los Fusagasugá y Silvania concentraron el 80% de los porcinos de la provincia [13]. Otro sector productivo importante para esta provincia de Cundinamarca es la explotación de materiales de construcción como arena y arcillas.

Dentro de esta provincia se encuentra la cuenca del río Sumapaz conformada por los afluentes del río Chocho, los ríos Subia y Barroblanco; el río Cuja, conformado por las quebradas Bosques y Corales, el afluente del río Negro con la quebrada Legía, que se conoce como estrella fluvial del Sumapaz. Así mismo, la provincia cuenta con los ríos Pilar y San Juan.

Esta provincia se encuentra ubicada en una de las partes más altas y montañosas de la parte de la Cordillera Oriental que se encuentra en Cundinamarca. Otra característica son sus bosques y páramos, uno de ellos el de Sumapaz siendo este el más grande de la provincia y uno de los más importantes del país. La mayoría de sus municipios, por no decir que todos, tienen una parte de este páramo, hecho que genera que sus actividades económicas, ya sean agropecuarias, ecológicas o turísticas, dependan de este.

El páramo de Sumapaz es distinguido por su variedad de montañas, rocas, cuevas naturales, y por ser fuente de agua en ríos, quebradas, saltos y lagunas.

En Pasca nacen el río Cuja, el Batam y el Juan Viejo, y en Venecia se encuentra La Chorrera, la cascada más grande de la provincia. En Tibacuy el río Panches bordea el cerro de Quininí, en donde también se encuentran rocas cubiertas de petroglifos indígenas. En Pandi el río Sumapaz que resultó clave en la ruta de Humboldt. Por el alto de San Raimundo, en Granada, cae la cascada de El Hoyo, camino a la laguna de Guasimal; en San Bernardo el salto del Chiriguaco, camino a la laguna Currucuyes. En Silvania se encuentra la cascada de Usatama. En Pasca las lagunas la Larga, la Cajita, la Juan XXIII y la de Los Colorados en el páramo de Sumapaz, que proveen de agua al municipio. En San Bernardo, se esconden varias cuevas naturales; y bajo el alto de la Cruz, en Tibacuy, se encuentran las cuevas de San Antonio. El Morro en los farallones de Pandi es tan elevado que permite ver gran parte del bosque cubierto de cámbulos y gualandayes, árboles característicos de la región. Ocurre igual con La Laja, en Silvania, una extensa formación rocosa frecuentada por escaladores y andinistas; y el cerro de la Campana, en Pasca, donde se encontró la balsa de oro labrada por los muiscas que hoy es una de las atracciones centrales del Museo del Oro en Bogotá. Cerca de ese cerro hay piedras como la del Oso y la del Cacique, cuyo enorme tamaño caracteriza el paisaje típico de la provincia de Sumapaz, y cuyas pinturas cuentan la parte más antigua de su historia. [14]

Otra característica importante de esta provincia son los rastros que quedan de las culturas indígenas que habitaron el territorio. Un ejemplo de esto son los hallazgos arqueológicos que se realizaron en Pasca y que permitieron la fundación del Museo Jaime Hincapié Santamaría. Así mismo, en Silvania se encuentran la excavación arqueológica Eca Apkihipziu, un cementerio indígena, piedras pintadas y el Museo Kenga en donde se encuentran exhibidas piezas precolombinas y esculturas de artistas contemporáneos.[15]

Otro factor importante en cuanto al medio ambiente sobre esta provincia es que cuenta con el Páramo de Sumapaz, considerado el más grande del mundo. Tiene una extensión de 333.420 hectáreas y es una de las fuentes hídricas más importantes tanto para el departamento como para el país. Dentro de este se pueden encontrar diferentes lagunas de origen glacial tales como: lagunas de Boca Grande, Laguna de Chisacá, Laguna Larga, Laguna La Guitarra, Laguna El Cajón, Laguna del Nevado. A demás de esto, sus suelos están cubiertos de musgos, una especie natural que cuenta con la capacidad de captar agua, y que, junto con lo descrito anteriormente, demuestran la importancia de cuidar y proteger este páramo como una de las principales fuentes hídricas de la región [16]. También se pueden encontrar diferentes especies animales como los osos de anteojos, venados, águilas, cóndores, entre otras.

Fracking en la Provincia de Sumapaz

En el 2011 la ANH firmó dos contratos de exploración y producción de petróleo en los bloques Cor 4 y Cor 33. Estas dos áreas de producción sumaban más de 113.000 hectáreas cubrían la totalidad de municipios como Arbeláez, Pasca, e incluso de la propia capital de la provincia, Fusagasugá.

Fuente: Parques Nacionales

El bloque Cor 33 fue entregado a la compañía Alange Energy, que tras realizar 34 kilómetros de sísmica en Arbeláez decidió finalizar el contrato con la ANH. Según diversas versiones “la empresa renunció en octubre del año pasado aduciendo temas socio ambientales”. Henry Ramírez, ingeniero ambiental de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), afirmó que las razones que llevaron a la devolución del bloque fueron los pocos hallazgos geológicos y las dificultades sociales de ingresar en una zona cuya densidad poblacional es alta. Incluso se llegó a hablar que, como consecuencia de la caída de los precios del crudo, la inversión en esa región del país resultaba muy riesgoso para la compañía. [17]

En cuanto a Cor 4, actualmente las actividades se encuentran en manos de la empresa Canacol Energy, sin embargo, están suspendidas principalmente por la oposición de las comunidades que se han evidenciado por las diferentes consultas populares que se han realizado en municipios como Arbeláez y Fusagasugá con el objetivo de prohibir por completo las actividades extractivas dentro de sus territorios.

A continuación, se muestra un mapa de la ubicación de este bloque:

Fuente: Fusagasugá Noticias

Hasta el momento en este bloque no se han realizado actividades de sísmica, y los pocos acercamientos que ha tenido la empresa en este territorio han sido rechazados por las comunidades que han contado con el apoyo de las autoridades locales, que se han negado a tener reuniones sin la presencia de la comunidad. La información que se tiene sobre este territorio y su potencial en hidrocarburos es reducida y se obtuvo hace más de 20 años mediante unos trabajos de sísmica realizados por la estatal petrolera Ecopetrol y con base en un estudio ambiental realizado por una empresa consultora en 2014. [18]

Según declaraciones que se han realizado sobre dicho estudio, se afirma que en este se evidencia la sensibilidad ambiental y social que presenta el proyecto, principalmente por la cantidad de población que hay dentro del polígono, la presencia de viviendas e infraestructura, y la fuerte presencia de minifundios menores a 20 hectáreas en la zona, “esta parcelación profusa dificulta la logística necesaria para la construcción de una plataforma de perforación y el transporte de maquinaria y equipos necesarios para este tipo de operaciones se hace más impactante. Además, en este contexto las actividades terminan afectando a muchas más familias que en otras regiones. Por eso la ubicación de plataformas implica medidas como el reasentamiento de viviendas y la mayor negociación de predios.” [19]

Conclusiones

Las actividades relacionadas con fracking son contrarias a los principios y derechos constitucionales que deben ser garantizados por las entidades estatales. Por un lado, está el riesgo que corren las fuentes hídricas, y como su disponibilidad afectan los derechos a la vida, al agua y al ambiente sano, entre otros. Esto, teniendo en cuenta que “el agua es vital para el ejercicio de derechos inherentes al ser humano y para la preservación del ambiente” [20] y que el derecho al agua potable destinada al consumo humano es un derecho fundamental de todas las personas.

Así mismo, la implementación de esta técnica dentro de la provincia de Sumpaz podría generar unos cambias que vocación productiva del suelo que van en contra de cultura y tradición de esta región, lo cual podría afectar de manera negativa el desarrollo de las comunidades y el desarrollo sostenible.

Si bien es cierto que el país se encuentra en un momento crítico con relación a la autosuficiencia energética, la solución no puede estar en entrar a territorios en donde el medio ambiente y las comunidades se puedan ver afectadas de manera considerable. Es por esto por lo que la comunidad de la provincia de Sumapaz tomó una decisión definitiva y radical respecto a la presencia de petroleras en la región, esto con el fin de no poner en riesgo el agua que abastece a sus acueductos.

Las características del territorio apuntan a que las actividades extractivas deben salir de la provincia, no sólo por el daño ambiental que pueden llegar a causar, sino también el daño a las comunidades. Esto, teniendo en cuenta que lo que se busca dentro de la provincia de Sumpaz no es hacer únicamente la extracción de hidrocarburos, sino también que se busca hacer mediante una técnica que en otros escenarios ha demostrado que es riesgosa, y sobre la cual no existen los estudios suficientes dentro del país.

Recomendaciones

Como se ha evidenciado a lo largo de esta investigación, el gran problema al que se enfrenta el país en este momento es el desabastecimiento de petróleo. Siendo Colombia actualmente un país que exporta petróleo, si no se encuentran unas soluciones a corto plazo, llegaríamos a ser uno netamente importador y sin inversión extranjera en el sector. Las consecuencias de esto para el Estado serían negativas ya que dejaría de recibir aproximadamente 32 billones de pesos que hoy genera la industria petrolera. [21]

Es en este escenario en donde se plantea una serie de recomendaciones ligadas al no desarrollo de esta técnica hasta que se tenga un estudio completo que incluya:

● Un mapa del subsuelo colombiano, haciendo énfasis en las fuentes hídricas y aguas subterráneas.

● Estudios sismológicos propios del suelo colombiano. Las investigaciones que se hicieron para desarrollar la normatividad que determina las obligaciones de las empresas interesadas en implementar esta técnica, fueron hechas basados en la experiencia estadounidense. Es claro que ningún país tiene la misma geografía y geología, por tanto, se hace necesario un estudio propio que determine las consecuencias que tendría el fracking en materia sísmica en el país. 

● Estudio Ambiental propio de Colombia. Así como en tema sísmico, no todos los países tienen los mismos ecosistemas, por tanto, no se puede ver afectado de la misma manera por una práctica. Este estudio debería evidenciar los riesgos que representaría esta práctica en los recursos hídricos del país, los animales, la flora y fauna. 

● Un estudio que demuestre las afectaciones que deja en la salud humana y cómo esta técnica podría alterar la vida de las comunidades.

● Por último, debería tener un plan de contingencia que demuestre las formas en las que actuaría en caso de que estos riesgos se conviertan en una realidad, para evitar que se conviertan en daños irreversibles.

Particularmente frente al tema en la provincia de Sumapaz, una vez más se hace necesario recordar tanto al gobierno como a las empresas que el cuidado del medio ambiente y el bienestar de las comunidades debe primar frente a la producción de hidrocarburos en el país, por tanto, se hace un llamado al Gobierno Nacional para que aplique el principio de precaución y de esta manera pueda evitar los potenciales impactos ambientales y sobre la salud pública que pueden ser causados por esta polémica técnica.

Bibliografía

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  3. Alianza mexicana contra el fracking. (s,f). Impactos socioambientales del uso de la fracturación hidráulica. Recuperado de: https://www.nofrackingmexico.org/que-es-el-fracking/
  4. Bravo, V. (2013). Una opinión sobre el fracking. Fundación Bariloche. Recuperado de: http://dir.plataformaenergetica.org/sites/default/files/Una%20opini%C3%B3n%20sobre%20el%20fracking.pdf
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  6. Bravo, V. (2013). Una opinión sobre el fracking. Fundación Bariloche. Recuperado de: http://dir.plataformaenergetica.org/sites/default/files/Una%20opini%C3%B3n%20sobre%20el%20fracking.pdf
  7. Aldana, A. (27 de abril de 2018). La vida de reservas petroleras es de más de 1.659 millones de barriles para 7,1 años. La República. Recuperado de: https://www.larepublica.co/especiales/petroleo/cuales-son-las-reservas-de-petroleo-de-colombia2719429
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  9. Córdoba, S. (2018). ¿Cuánto Paga y Cuánto Pagará Cubarral? Contribución al Régimen Fiscal del Mayor Bloque Petrolero del País. Crudo Transparente. Recuperado de: http://crudotransparente.com/2018/10/02/cuanto-paga-y-cuanto-pagara-cubarral-contribucion-al-regimen-fiscal-del-mayor-bloque-petrolero-del-pais/
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  12. Cámara de Comercio de Bogotá. (s,f). Sumapaz: Caracterización económica y empresarial. Recuperado de: https://bibliotecadigital.ccb.org.co/bitstream/handle/11520/2890/6234_caracteriz_empresarial_sumapaz.pdf?sequence=1&isAllowed=y
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  20. Corte Constitucional. Op. Cit
  21. Acipet. (2018). Concepto Técnico y jurídico sobre los proyectos de ley PL-058, PL-071-18 Y PL-115-18 que buscan la prohibición y/o moratoria de las actividades de exploración y producción de hidrocarburos mediante la técnica de fracturamiento hidráulico. Recuperado de: http://static.iris.net.co/dinero/upload/documents/concepto-acipet-tecnico-y-juridico—proyectos-de-ley-antifracking—19-oct-2018-jcv.pdf
  22. Contraloría General de la República. (2016). Boletín Macro Fiscal 16. Recuperado de: https://www.contraloria.gov.co/documents/20194/520989/Bolet%2525C3%2525ADn+Macro+Fiscal+16.pdf/0310f5b9-e027-40b3-8502-fa46973fd4b5