Arauca: el milagro del petróleo que no se tradujo en prosperidad

 Introducción

El departamento de Arauca ha sido históricamente un territorio abandonado y marginado, producto de las dinámicas centralistas que han dominado la historia colombiana. Al referirse a esta región del país, los indicadores de desarrollo son desalentadores: la pobreza es una característica común, las tasas de desempleo son superiores a la media nacional, carencia de servicios básicos y de salud de calidad, es algo de lo que no es difícil escuchar. Según el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), que se encarga de medir quince variables diferentes, entre las que se encuentran acceso a servicios públicos, empleo formal, logros educativos, entre otros, el 61 % de los araucanos viven bajo este tipo de pobreza [1]. Esta situación es más grave cuando se habla de la población rural, pues el 93 % de los habitantes padecen de este problema.

En 1983, con el descubrimiento del mayor yacimiento petrolero del país, Caño Limón, localizado en el municipio de Arauca, los habitantes de la región creyeron que su historia cambiaría y por fin contarían con el apoyo institucional necesario para salir de su situación de precariedad. Aunque el Estado volcó de alguna forma su mirada hacia este territorio, el desarrollo de la industria hidrocarburífera no los ha beneficiado, por el contrario, los condenó a seguir viviendo bajo los mismos patrones de desatención: generó un proceso de colonización acelerado y desordenado, la presencia estatal sigue siendo precaria, la corrupción es el diario vivir y lo peor de todo, es que según expertos entrevistados por Crudo Transparente, el desarrollo de la industria petrolera en el nororiente del Departamento, fue el “punto de partida del conflicto armado en la región y, culpa del abandono estatal, la ley es impuesta por los grupos armados”[2].

Fuente foto: La FM

Desarrollo de la industria petrolera y surgimiento del conflicto armado en Arauca.

Arauca, con una extensión de 23.818 km2, se encuentra ubicado en el extremo norte de la región de la Orinoquía colombiana. Limita al norte con el Río Arauca, al sur con los ríos Meta y Casanare, al oeste con el Departamento de Boyacá y al este con la República Bolivariana de Venezuela. Está dividido en 7 municipios: Arauca, Arauquita, Cravo Norte, Fortul, Puerto Rondón, Saravena y Tame.

Hasta la década de los 80, la región araucana era una zona con poca densidad poblacional, su economía se basaba en la agricultura y la ganadería. Sin embargo, el descubrimiento del yacimiento Caño Limón, en zona del municipio de Arauca, desplazó estas actividades económicas a segundo orden, generando que hoy en día, el 61 % de la economía local dependa de la extracción del crudo [3].

Imagen: Google Maps

Para poder comprender la fuerte dependencia del Departamento de este fenómeno, es importante que primero analicemos el surgimiento de la industria en este territorio.

Desde comienzos del siglo XX, Colombia diseñó su política pública de hidrocarburos basándose en el modelo de concesiones; por medio del cual, el Estado le entregaba a multinacionales grandes porciones de tierra para la extracción de crudo, a cambio de un margen pequeño de ganancias. Esto se debió a que el país no contaba con la capacidad técnica para llevar a cabo esta labor por sí solo. Bajo este modelo económico, se explotaron algunos pozos en Arauca [4].

No obstante, dos hechos generaron que se abandonara este modelo: primero, no produjo transferencia tecnológica y la apropiación de los conocimientos técnicos esperados. Y segundo, el agotamiento de las reservas de petróleo que sufrió el país, en la década de los 70.

El Estado tomó entonces la decisión de adoptar el modelo de contrato de asociación; en el cual grandes multinacionales asumían la fase de exploración y si se descubría petróleo, la Empresa Colombiana de Petróleo (ahora Ecopetrol) entraba a formar parte del proceso de extracción y tenía derecho a 50 % de las rentas producto de la explotación. 

En 1983 bajo el modelo de asociación, la empresa estadounidense Occidental Petroleum Corporation (OXY), descubrió Caño Limón, en zona rural del municipio de Arauca. Según los cálculos realizados por la Empresa Colombiana de Petróleos y la OXY, se estimó que el yacimiento contaba con 1.100 millones de barriles; convirtiéndolo en la joya de la corona del Estado colombiano y en uno los mayores yacimientos de petróleo de América Latina.

Con la explotación del Campo Caño Limón, Ecopetrol se encargó de construir el oleoducto Caño Limón – Coveñas, que se encarga de transportar el crudo desde el campo en Arauca, hasta el puerto de Coveñas, en el departamento de Sucre, para ser embarcado y distribuido a los países que lo compran.

En temas de dinero, Caño Limón representa el 1.5 % del PIB y la región araucana ha recibido regalías por el orden de más de US $1.300 millones.

Las cifras más representativas de producción del Campo Caño Limón [6] son las siguientes:

  •     Los años de mayor extracción de crudo, fueron entre 1989 y 1992,cuando se extrajeron en promedio 230.000 barriles por día.
  •               Para 1997 declinó entre 180.000 y 200.000 diarios  [7].
  •               En el 2004, fue de 95.000 barriles.
  •               Para el 2014, la producción promedio fue de 37.978.

Evidentemente, la explotación de Caño Limón produjo una nueva dinámica en el Departamento: Primero, empezó una profunda transformación socio-económica de la región, con procesos de colonización acelerados y desordenados. La llegada de miles de personas de todo el país en búsqueda de oportunidades de trabajo en la industria, tomó desprevenido a los municipios, ya que no contaban con la infraestructura física y de servicios necesaria para acoger tanta gente; situación que generó que alrededor del Campo se construyeran centros poblados sin regulación.

Por otro lado, la generación de sumas de dinero jamás vistas en el departamento agudizó el conflicto armado que padecía el país, pues los actores armados vieron la industria como una fuente de financiación para sus actividades.

Desde los años 80, en el Departamento ejercen presencia las guerrillas de las FARC y el ELN con los frentes 10 y 45, y el Frente Domingo Laín Sáenz, respectivamente. Estos grupos armados consolidaron su poder territorial bajo la bandera de la defensa de las comunidades campesinas que históricamente habían sido abandonadas por el Estado colombiano luego de los paros cívicos de los años 70, en los cuales estas poblaciones buscaron la reivindicación de sus derechos y mayor atención estatal para solucionar los graves problemas de pobreza que aquejaban al territorio araucano. Sumado a esto, también se presentó la radicalización de los discursos de estas guerrillas por la defensa de los recursos naturales del país, con el fin de que las multinacionales petroleras salieran de la zona y permitieran que la nación disfrutara de las ganancias de la explotación de hidrocarburos

Decididos a llevar a cabo estas luchas, las guerrillas optaron por presionar y hostigar a las multinacionales presentes en el territorio. Según investigaciones llevadas a cabo por la Fiscalía, se evidenció que en los años 80, en el proceso de construcción del oleoducto Caño Limón-Coveñas, la empresa alemana Mannesman financió al ELN por medio del pago de grandes sumas de dinero por la liberación de cuatro ingenieros que fueron secuestrados por esta guerrilla [9]. Esta “inyección” de dinero, le permitió a los elenos resurgir y poder mantener su lucha armada en todo el territorio nacional, pues aunque no se conocen cifras oficiales de lo pagado por la multinacional alemana, se calcula que fueron más o menos unos ocho millones de dólares.

Foto: KyleJohnson (barriles de Mobil a un lado del camino y un mensaje del ELN sobre su creación, expone el conflicto en Arauca). 

Recientemente, un nuevo escándalo de financiamiento a grupos al margen de la ley se produjo en 2012, en el proceso de construcción del Oleoducto Bicentenario[10]. La multinacional italo-argentina Sicim, pagó extorsiones realizadas por el ELN y las FARC para evitar que atentaran contra el personal de la empresa e interrumpieran la construcción del oleoducto [11].

Por otra parte, a partir del año 2002, los paramilitares llegaron al territorio araucano, motivados por acabar con las guerrillas y en conveniencia con ganaderos y la industria petrolera, que cansados de los constantes ataques, secuestros, y extorsiones motivaron y financiaron estas estructuras armadas.

Después de la desmovilización paramilitar en el 2006, empezaron a constituirse bandas criminales conformadas por antiguos paramilitares que no pudieron reincorporarse a la vida civil o que se negaron a abandonar las armas. Estos grupos armados delincuenciales no tienen ideología ni proyecto político; su accionar armado solo está dirigido a la captura de rentas ilegales, en especial del tráfico de estupefacientes. Agravando aún más la situación de orden público de la región. 

Según cifras de Ecopetrol, desde 1986 hasta lo que va corrido del 2015, a lo largo de los 778 km del oleoducto Caño Limón – Coveñas, se han presentado 1.283 atentados, de los cuales 655, es decir el 51%, se han ejecutado en el departamento de Arauca [12]. El oleoducto es el blanco de ataques preferido por los grupos armados.

Durante los años 2014 y 2015, en Arauca se han producido alrededor de 70 atentados contra la infraestructura petrolera. De acuerdo a la Policía Nacional, el 100 % de estos ataques son cometidos por las guerrillas de las FARC y el ELN, con el fin de ponerle obstáculos a las empresas; además de sacar réditos económicos por medio de la extorsión a estas multinacionales y la extracción ilegal del líquido para su comercialización o utilización en el proceso de elaboración de la pasta de base de coca [13]. Según Ecopetrol, la instalación de válvulas ilegales, le han costado a la nación $122.666.091m millones de pesos en lo que va corrido del año.

Uno de los atentados que mayor repercusión tuvo para la población de Arauca, fue el perpetrado por el ELN en el Campo Caño Limón. En la mañana del 29 de junio de 2013, cuando se encontraban celebrando la misa dominical la mayoría de los trabajadores del Campo junto con sus familias, el grupo armado ilegal lanzó dos cilindros bomba. Estos artefactos explosivos dejaron 13 personas gravemente heridas, entre ellas el sacerdote que oficiaba la homilía.

En respuesta a esta situación compleja de orden público, el Estado ha venido  aumentando la protección militar a la industria petrolera, en especial se reforzó el patrullaje y puestos de vigilancia a lo largo del tramo del oleoducto Caño Limón -Coveñas que pasa por los municipios de Arauca y Saravena. No obstante, pese a que el pie de fuerza aumento en la zona, no ha garantizado la seguridad de los araucanos; pues la fuerza pública se ha visto involucrada en graves violaciones a los derechos humanos.

Según Edgar Pacheco Reina, integrante del sindicato USO en el departamento, “la mayor presencia de militares en el Departamento en nada ha beneficiado a la comunidad, toda la protección ha sido destinada a la infraestructura petrolera. Olvidando que el deber de esta institución del Estado es la defensa y protección de la población civil de todas las amenazas que pueden presentar y más las producidas por el conflicto armado”.

El enfrentamiento entre las guerrillas y bandas criminales, ha producido masacres y desplazamiento masivo de la población civil. Según cifras de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados –ACNUR, Arauca es un departamento expulsor con un poco más de 30 mil desplazados [14].

Conflictos sociales producto de la explotación petrolera y el conflicto armado en el Departamento.

Es innegable que en las zonas donde se encuentran yacimientos de petróleo, independientemente del lugar, se producen dinámicas sociales de diversa índole que repercuten en las comunidades. El rechazo a la industria petrolera es general y de amplio conocimiento en la ciudadanía araucana.

Entre las poblaciones más afectadas por la presencia de grupos al margen de la ley y sus ataques a la infraestructura petrolera, se encuentran los indígenas. Desde que las multinacionales petroleras llegaron a su territorio hace 30 años, su cultura se ha visto afectada, por no decir cercenada. Según representantes de esta comunidad, en las últimas 3 décadas sus territorios sagrados han disminuido a más de la mitad, la presencia de grupos al margen de la ley han vuelto inseguros sus resguardos y los constantes atentados han generado pánico en sus comunidades, impidiendo la libre movilidad –son pueblos semi-nómadas- y práctica de sus costumbres [15].

Indigenas arauca

Foto: Grupos Étnicos Arauca

Para el año 2015, frente a las precarias condiciones de vida en las que se encuentran estos grupos étnicos, en especial la comunidad Hitnü, representantes del gobierno, junto a miembros de las Naciones Unidas y de las multinacionales petroleras, hicieron una visita a uno de los resguardos de esta etnia. Evidenciaron que, pese a que una buena parte de los pozos petroleros que pertenecen a Campo Caño Limón, se encuentran en sus territorios sagrados y que por ende deberían contar con condiciones de vida digna producto del desarrollo de proyectos financiados por las regalías, no cuentan con agua potable, servicio de energía, la única escuela que tienen está a punto de derrumbarse y el puesto de salud está abandonado. Sumado a esto, gran parte de la zona tiene sembrada minas antipersonales que impiden el desarrollo de actividades agrícolas y económicas que les permita mejorar sus condiciones de vida [16]

Por otra parte, al ser Arauca un departamento con vocación rural, ya que el 57% de su población vive en esta área, pero con un sector industrial insuficiente, no hay más oportunidades de empleo que en la industria petrolera, pero esta es limitada en oferta para mano de obra no cualificada. La informalidad e ilegalidad se convierten en la forma de ganarse la vida de muchos de los araucanos. La reventa de gasolina venezolana, es uno de estos ejemplos. También la delincuencia común, que ha aumentado de manera significativa en el Departamento en el último lustro.

Mensaje de la Gobernación de Arauca contra el contrabando; Fuente: Crudo Transparente. 

Se estima que más del 80 % de la población pertenece al régimen subsidiado de salud; situación que se explica en gran parte porque en el Departamento es difícil conseguir un trabajo estable con prestaciones sociales. El panorama es particularmente preocupante para los jóvenes, pues según estadísticas nacionales, Arauca cuenta con una tasa de desempleo entre los jóvenes del 12 %. Por esta razón, para muchos jóvenes, la guerrilla todavía es sinónimo de trabajo y sustento económico. Apenas el 29.23 % de los jóvenes acceden a la educación superior y el departamento no ofrece fuentes de diversión y recreación. Arauca, la capital, no tiene ni cinema, ni centro comercial o teatro, lo que explica que muchos jóvenes se pierden en el alcohol y la droga, y que muchos se suiciden.

Otra de las poblaciones afectadas por el abandono estatal y la falta de alternativas diferentes a la industria petrolera, son los campesinos. En el año 2013, frente a la grave crisis que enfrentaba el campesinado colombiano, estos decidieron unirse, a través de las diferentes agremiaciones que los aglutinan, con el fin de exigirle al Estado un verdadero apoyo para salir de la precariedad en la que se encuentran. En el departamento de Arauca, los campesinos reclamaban que a ellos se les diera el mismo trato preferencial que se le dan a las petroleras de la región: bajos impuestos, garantías de seguridad, apoyo para la mejora de cultivos, priorización de los productos nacionales, subsidios, seguros y condonación de deudas adquiridas en el Banco Agrario si el clima echaba a perder el 100 % de las cosechas[18].   

El paro nacional agrario de 2013, paralizó el país por más de un mes, los precios de los alimentos subieron desorbitantemente y las carreteras más importantes del país fueron paralizadas. En el caso de Arauca, los campesinos bloquearon las vías que del Campo Caño Limón conducen a la ciudad de Arauca, bloqueo que generó grandes pérdidas para la industria porque los carrotanques que transportaban el líquido no pudieron evacuarlo por cerca de un mes.

Para frenar el avance de las protestas, el gobierno del presidente Santos, decidió crear unas mesas de diálogo en las diferentes regiones del país donde los campesinos expondrían sus demandas y el Estado, con las diversas instituciones encargadas del agro y el desarrollo rural elaborarían propuestas y programas que le proporcionaran a los campesinos salidas a la situación de precariedad en la que se encontraban. Pese a la participación activa de muchas organizaciones campesinas, las medidas adoptadas se quedaron en mitigación de problemas básicos que no atacaron el grueso de la situación histórica de abandono que ha vivido el campo colombiano [19].

Tensas relaciones entre las comunidades y el Estado.

En Arauca se evidencia un fuerte resentimiento en contra de las instituciones nacionales, puesto que estas han abandonado la región y solo se interesaron recientemente por ella por el tema petrolero. Líderes comunitarios denuncian la visión centralista del gobierno, que quiere basar el desarrollo de la nación en la locomotora minera-energética, sin tomar en cuenta las prioridades de la gente en los territorios.

Hay un clima de desconfianza muy profundo hacia las instituciones del gobierno. La mayoría de los araucanos no creen en la paz porque la historia muestra todo lo contrario. Se denuncia el hecho que el Estado no da las herramientas a la población para salir adelante, y que se criminaliza los que viven de la ilegalidad como los pimpineros cuando no propone alternativas y oportunidades de trabajo legal.Desde lo local, los araucanos piden respeto, interlocución y atención del gobierno nacional.

Otra persona entrevistada para CT afirma que el papel de las petroleras en el contexto del pos acuerdo es tan importante como el de la institucionalidad. La industria petrolera tiene una deuda con la población local, pues son protagonistas del conflicto, y por esta razón tienen que jugar un papel fundamental en el posconflicto.

Conflictos ambientales producto de la explotación de petróleo

En el departamento de Arauca, la explotación hidrocarburífera ha generado graves problemas ambientales que repercuten de manera directa en las comunidades. El mayor ejemplo de esta situación es la contaminación de la laguna de Lipa y por eso CT tuvo la oportunidad de entrevistar a William Salazar, campesino de la región e integrante del Comité Ambiental Pro Defensa de la Laguna de Lipa.

De acuerdo a Salazar, la comunidad decidió asociarse para poder defender la laguna que es fuente de agua y de pesca para el sustento de las comunidades que viven en torno a ella. En el proceso de lucha local, la Federación Luterana Mundial les ha venido ayudando, por medio de la capacitación en temas ambientales. Se crearon 8 comités (en 8 veredas) en los municipios de Arauquita y Arauca.

Según el Comité Pro Defensa de la Laguna de Lipa, este cuerpo hídrico era navegable y sus aguas le proporcionaban a los lugareños tanto agua para el consumo doméstico, como la pesca de subsistencia; sin embargo, “en el 2009 la OXY decidió que se iba a expandir, pero no aclaró para donde. Hizo socialización del proyecto y construyó rieles de 3100 metros para hacer circular un tren con materiales de construcción y los trabajadores que se requerían.  En el 2012, la gente comprendió en qué consistía el tal proyecto cuando empezó a ver que se construyó en la mitad de la Laguna una isla de una hectárea donde se están explotando 5 pozos”.

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Foto cortesía: Comités Ambientales Pro-defensa de la Laguna de Lipa “Plataforma y riel del tren”. 

Según Salazar, La Empresa ha dividido a las comunidades, agudizando los conflictos internos por medio de promesas de empleos con remuneraciones excesivas y engañan a los campesinos con beneficios irrisorios. Mientras que el Comité busca que los jóvenes no deserten de los municipios y se dediquen a las actividades agrícolas, ya que esa es la vocación de los araucanos y la actividad económica que quedará después que las reservas de crudo se acaben en el Departamento; pero es complicado porque las ofertas económicas son altas.

De acuerdo a información proporcionada por el Comité, es evidente que el Estado no está interesado en corregir este grave problema. Por un lado, el Ministerio de  Medio Ambiente emitió una resolución para proteger la zona pero la corporación ambiental local, Corporinoquía autorizó que la OXY construyera el complejo en la Laguna. Pese a innumerables quejas realizadas por la comunidad, el Estado los ha desatendido y por el contrario, lo que ha hecho es militarizar la zona e impedir el ingreso de personal ajeno a la Empresa.

El papel de los sindicatos en Arauca

Desde el inicio de la explotación del Campo Caño Limón, los empleados de la industria petrolera se agruparon para crear el sindicato Sintraoxo de la empresa Occidental de Colombia, tres años después del inicio de explotación del crudo en la región. Con el paso del tiempo, el sindicato se convirtió en la USO regional Arauca. Son 67 los sindicalizados de la OXY que pertenecen a la nómina directa de la empresa. Sin embargo, la USO en el Departamento cobija a más de 700 trabajadores contratistas.

Crudo Transparente tuvo la oportunidad de entrevistar a un integrante de la USO Arauca, el Sr. Pachecho Reina sobre los logros alcanzados y desafíos durante los treinta años del sindicato en el Departamento de Arauca.

Según el Sr. Pacheco Reina, el sindicato de la USO marcó un punto importante en la historia sindical de Colombia al lograr que la Occidental de Colombia firmara con ellos una Convención de Trabajadores que no solo cobija a los 67 empleados directos de la empresa; sino que incluye también a los cerca de 1.000 contratistas que realizan labores de diferente índole.

De acuerdo a Pacheco, la Convención estipula “todo el tema laboral, beneficios en salud, vivienda, educación, sanciones a la Empresa y derechos de los empleados  sindicalizados. Es una Convención completa y la única en el país que vela por los intereses de los contratistas. Ningún otro sindicato ha logrado llegar a firmar una Convención de esta importancia y que pese a todas los problemas que se les han presentado, sigue en vigencia”.

Para Pacheco la firma de la Convención ha generado muchos malestares dentro de la OXY, porque no están de acuerdo en que los contratistas entren a obtener beneficios que solo deberían ser para los empleados directos. Sin embargo, Pacheco radica que pese a que el sindicato lo conforman los 67 empleados de nómina directa de la Occidental, la fuerza del mismo radica en los contratistas y que defender sus derechos es el mayor interés de la USO en el Departamento.

Sin embargo, el representante de la USO en el departamento, argumenta que pese a la existencia de la Convención se presentan abusos no solo a esta sino violación de la Constitución colombiana, porque cuando la OXY va a contratar a un contratista dentro de la nómina mensual, lo obliga a salirse del sindicato. Y esto va en contra de todas las leyes, porque la carta magna afirma que los trabajadores tenemos a la libertad sindical, pero el Estado no la hace valer sino le importa más el bienestar de las multinacionales y no de los ciudadanos de su propio país”. Esto lo que nos comprueba una vez más es que el gobierno central está más interesado en mantener buenas relaciones con el sector, en vez de defender a cabalidad a sus ciudadanos.

Por otro lado, el entrevistado afirma que uno de los grandes problemas que debe asumir el Departamento y que la USO ha visibilizado es que “a diferencia de otras regiones petroleras del país, en Arauca, la industria no le genera ninguna ganancia directa, pues los trabajadores de Caño Limón no tienen relación alguna con los municipios donde está el Campo. La Occidental, empresa encargada de explotar el yacimiento, construyó campamentos al interior del Campo donde conviven todos los trabajadores; entonces estos no comen ni duermen en los municipios, tampoco hay dinámicas económicas porque la Empresa mantiene aislado por periodos grandes a los trabajadores y cuando les dan descanso, estos se van a sus lugares de orígenes y nada de dinero le dejan a los municipios”.

Otra dinámica conflictiva presente, es la baja pertenencia de los araucanos con lelñ territorio y sus recursos, pues según Pacheco, “en Casanare los sindicatos no permiten que personas que no son de la región ingresen a trabajar en los campos petroleros, son muy regionalistas. En cambio en Arauca el desdén hacia la industria hace que se pierdan empleos que deberían ser ocupados por araucanos pero se los llevan personas de otras regiones del país. Por eso la USO lucha constantemente porque la Empresa contrate personal araucano para que algo de las ganancias de la industria se queden en el Departamento”.

En otro orden de ideas, el representante de la USO asevera que “el conflicto armado es otro gran problema que enfrenta el sindicato en el Departamento porque nosotros los dirigentes somos constantemente amenazados por los grupos al margen de la ley por el simple hecho de ser trabajadores de multinacionales. Además que cargamos una cruz enorme y es que el Estado nos tilda de beligerantes por el simple hecho de estar sindicalizados y eso hace que seamos blanco de ataques de  los paramilitares”.

Pacheco Reina argumenta para finalizar que “pese a los fuertes debates que se presentan con la OXY y Ecopetrol, las relaciones que tenemos con ellas son buenas. Ya tenemos ciertos espacios ganados y se nos han respetado. Pero toca seguir en la lucha porque la idea es mejorar cada día la situación de los empleados de la industria petrolera en el Departamento y concientizar a las comunidades de la importancia de visibilizar el tema del petróleo para que haya un mejor manejo de recursos y una explotación más amigable con el medio ambiente”.

Ecopetrol y su relación con el Departamento

Ecopetrol

 

La empresa estatal es la encargada de operar el oleoducto Caño Limón – Coveñas, y por tal razón, debe cumplir con su cuota de responsabilidad social.

En entrevista con CT, Ecopetrol afirma que en los últimos cuatro años ha desarrollado proyectos de inversión social por un orden de 16 mil millones de pesos, los cuales se han concentrado en la pavimentación de vías primarias y secundarias, masificación del servicio de gas para el municipio de Arauca y consolidación de la cadena de cacao chocolate como alternativa agrícola.

Por otra parte, durante el mes de septiembre de 2015, Ecopetrol afirmó haber contratado a 331 trabajadores, de los cuales 187 son mano de obra no formada y 144 formada, como se muestra a continuación.

tabla investigacion arauca

Fuente: Ecopetrol.

Las regalías de Caño Limón que la corrupción ha impedido traducir en desarrollo.

Sin lugar a dudas, el Campo significó un punto de quiebre para la historia del departamento de Arauca. De ser un territorio marginal, con poca densidad poblacional, en la década de los 80, con el descubrimiento de Caño Limón, la colonización se convirtió en el diario vivir de los araucanos y el gobierno posó sus ojos sobre este territorio.

La demanda de empleados aptos para la industria y la bonanza económica generaron flujos migratorios de rápido crecimiento en la zona que agravaron la situación de pobreza y necesidades que vivían los araucanos desde tiempos remotos. Pues al ser un territorio que había sido manejado por el gobierno central, no contaba con los líderes ni expertos necesarios que tradujeran las regalías en desarrollo [20]. La corrupción ha sido el mal que más aqueja a esta zona del país.

Entre los casos de corrupción más sonados en el departamento de Arauca, está la construcción del Parque Recreacional de Piquetierra y su piscina de olas. Esta obra de infraestructura, fue financiada cien por ciento por las regalías y la OXY donó los estudios de factibilidad y de acondicionamiento para que fuera operada por una caja de compensación familiar. Se estimó que la obra costaría cerca de 700 millones de pesos y tardaría en construirse cerca de 3 años. Sin embargo, el complejo recreacional fue entregado en 1996, siete años después de haberse iniciado su construcción, y con un valor definitivo de 1400 millones [21].

Un caso más reciente, fue el que se presentó en Arauca capital, donde desde el 2005 se planeó la construcción de una nueva torre para el Hospital San Vicente, en la que se construirían 11.000 m2 y se dotaría con equipos de última tecnología para atender a la población más vulnerable del Departamento. El proyecto fue aprobado por valor de 12.500 millones de pesos. Para abril de 2014, casi una década después de su adjudicación, la torre no había sido culminada, se construyó y derrumbó dos veces y su área disminuyó a 6.400 metros cuadrados con costos de más de 30.744 millones de pesos [22].

Pese a todo el dinero que ha destinado la nación para la construcción de esta importante obra para los araucanos, aún no cuenta con el servicio de energía, los equipos médicos comprados no se han utilizado y se están averiando producto del abandono y no existe un solo capturado por este grave problema de despilfarro de dinero; inclusive, uno de los últimos contratistas de la obra, demandó al Departamento porque aún se le deben 200 millones de pesos, razón por la cual ha podido ejecutar el final de la obra [23].

Conclusiones

Se hubiera esperado que el desarrollo de la industria petrolera en el departamento de Arauca, generara desarrollo de la región. Sin embargo, como lo evidencia el presente documento, el petróleo más que una fuente de progreso se ha convertido en un dolor de cabeza para los araucanos.

Los recursos que genera la explotación de crudo, no se traducen en proyectos que logren impactar de manera significativa y a largo plazo la vida de los habitantes de esta región del país. El despilfarro y la corrupción son el común denominador cuando de regalías se habla. Los araucanos siguen padeciendo pobreza de toda índole.

La precaria, por no decir que nula presencia estatal es evidente en todos los municipios del departamento de Arauca. Es equivocado pensar que porque hay presencia de fuerza pública hay institucionalidad. Es que la situación de marginalidad y poco interés en la zona es tal, que ni siquiera una oficina de Ecopetrol se encuentra en la capital del departamento.

Tampoco se puede permitir que en nombre del desarrollo y la llamada locomotora “minero energética” el país siga viendo cómo se deteriora el medio ambiente y no se haga nada para remediar este problema. Las sequias son cada vez más comunes en el departamento, agravando aún más la situación de pobreza porque al tener una vocación rural, el daño del suelo producido por la sísmica, no genera tierras aptas para el cultivo. Como lo afirma el representante de la USO en Arauca, Edgar Pacheco Reina, las reservas de crudo del país se están agotando y si no se prepara a la población para que retorne al campo y se dedique de nuevo al agro, el departamento deberá afrontar otra oleada de crisis y más grave, porque ya no se contará con el dinero de las regalías.

Recomendaciones

Gobierno:

El Estado debería una nueva política pública para los territorios históricamente marginados, entre ellos Arauca. Si hablamos de paz, lo primero que debe hacerse es generar confianza institucional para que los vacíos de poder que dejarán los grupos armados sean ocupados por las instituciones legales encargadas de atender las demandas de la población. De no lograrse este objetivo, el departamento de Arauca mantendrá las dinámicas de violencia actuales, pues nuevos grupos armados, ya sean BACRIM o reductos de guerrillas que se nieguen a desmovilizarse, generaran de nuevos espirales de violencia.

Ejercer mayor y efectiva vigilancia y control a las actividades de las petroleras. Castigos efectivos para aquellas que financien de manera directa o indirecta el conflicto armado.

Creación de mecanismos de diálogos con las comunidades y las empresas del sector petrolero para encontrar soluciones conjuntas que logren impulsar el desarrollo económico y social en el Departamento.

Petroleras:

Es imperioso que la industria petrolera se concentre de manera decidida a generar procesos de cambio en el departamento. Fomento de dinámicas comerciales entre sus trabajadores y los municipios donde se encuentran los campos petroleros.

Generación de fuentes de empleo estables y con garantías para que los empleados puedan disfrutar de los beneficios que puede significar trabajar en uno de los sectores de la economía que mayor recurso genera a nivel mundial.

Mejorar las relaciones existentes con las comunidades con el fin de propiciar redes de confianza que le permitan a lo araucanos aprovechar de manera más efectiva la presencia de estas empresas en el territorio.

 
CRUDO TRANSPARENTE


[1] Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (2014) “Diagnóstico socioeconómico del departamento de Arauca” [en línea], disponible en: http://www.anh.gov.co/Seguridad-comunidades-y-medio-ambiente/SitioETH-ANH29102015/como-lo-hacemos/ETHtemporal/DocumentosDescargarPDF/1.1.2DIAGNOSTICOARAUCA.pdf

[2] Fuente anónima.

[3] Gobernación de Arauca, (2012), “Plan de desarrollo departamental 20012 – 2015: es hora de resultados” [en línea], disponible en: http://www.arauca.gov.co/documentos/ORDENANZA%20001E%20PLAN_DE_DESARROLLO_DEPARTAMENTAL_2012-2015%20OK.pdf

[4] 1959: campo de la Hielera 1, en Puerto Rondón. En 1960,  Tame 1, ejecutados por la Socony-Mobil y Shell. 1980, pozos Arauca 1 y 2, en Saravena; y Río Ele, explotados por Intercol y Ecopetrol respectivamente. Todos estos campos, tuvieron producción moderada. Ver Aguilera, O.; Galeano, C; Pérez, L., (s.f), “petróleo y desarrollo” [en línea], disponible en: http://www.bdigital.unal.edu.co/7499/1/PETR%C3%93LEO_Y_DESARROLLO.pdf

[5] Revista Semana (1995, 26 de junio) “Petróleo que no has de beber…” [en línea], disponible en: http://www.semana.com/especiales/articulo/petroleo-que-no-has-de-beber/25902-3

[6] Harman, J. F., (2014), “Petróleo: lo que hemos perdido, lo que hemos ganado y lo que podemos perder”, en Razón Pública [en línea], disponible en: http://www.razonpublica.com/index.php/econom%C3%ADa-y-sociedad/7305-petr%C3%B3leo-lo-que-hemos-perdido,-lo-que-hemos-ganado-y-lo-que-podemos-perder.html

[7] El Tiempo (1995, 17 de abril) “Le buscan mucho más petróleo a Caño Limón” [en línea], disponible en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-313866

[8] Fundación Ideas para la Paz (2014), “Dinámicas del conflicto armado en Arauca y su impacto humanitario” [en línea], disponible en: http://cdn.ideaspaz.org/media/website/document/53e2ac3725816.pdf

[9] Revista Semana (2015), “El escándalo de la Manessmann” [en línea], disponible en http://www.semana.com/nacion/articulo/el-escandalo-de-la-mannesmann/416529-3

[10] Oleoducto que atraviesa el departamento de Arauca para conectarse con Caño Limón – Coveñas.  

[11] Revista Semana (2015), “la petrolera que negociaba con el ELN”, [en línea], disponible en: http://www.semana.com/nacion/articulo/la-petrolera-que-negociaba-con-el-eln/416475-3

[12]Inteligencia Petrolera (2015) “Ecopetrol hace balance de más de mil atentados contra oleoducto Caño Limón – Coveñas” ” [en línea], disponible en: http://inteligenciapetrolera.com.co/inicio/ecopetrol-hace-balance-mas-de-mil-atentados-contra-oleoducto-cano-limon-covenas/

[13] El Espectador (2014, noviembre 28) “Segundo atentado contra el oleoducto Caño Limón – Coveñas en menos de 48 horas” [en línea], disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/segundo-atentado-contra-el-oleoducto-cano-limon-covenas-articulo-530204

[14] Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) (s.f.), “Diagnóstico Departamental Arauca”, [en línea], disponible en: http://www.acnur.org/t3/uploads/pics/2164.pdf?view=1

[15] Op cit.

[16] El Tiempo (2015, 11 de mayo) “Comisión humanitaria verificó situación crítica de indígenas en Arauca” ”, [en línea], disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/comision-humanitaria-verifico-situacion-critica-de-indigenas-en-arauca/15730356

[17] Ministerio de Educación, (2014), “Educación superior 2014 – Síntesis estadística departamento de Arauca” [en línea], disponible en: http://www.mineducacion.gov.co/sistemasdeinformacion/1735/articles-212352_arauca.pdf

[18] Noticiero 90 minutos 2013, 20 de agosto), “Así va el paro agrario en Arauca” [en línea], disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=sjeJh6w5bKw

[19] MIA Arauca (2013) “Mia Arauca: Al clamor campesino y popular…diálogo y solución” [en línea], disponible en: http://www.remacpp.com/destacados/115-mia-arauca-al-clamor-campesino-y-popular-dialogo-y-solucion.html

[20] Medina Gallego, C. (2014, 7 de junio) “Arauca, tierra de colonización y conflicto”  en Periódico Universidad Nacional,  [en línea], disponible en: http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/arauca-tierra-de-colonizacion-y-conflicto.html

[21] Melendez, J. E., (1996, 13 de agosto) “Con 6 años de retraso, Arauca inaugura piscina con olas”, en periódico El Tiempo [en línea], disponible en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-468022

[22] El Tiempo (2014,  5 de abril) “Un hospital, nuevo caso de despilfarro de plata en Arauca” [en línea], disponible en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13784093